El Tribunal Supremo vuelve a dar la razón a las empresas que contrataron una permuta financiera por no haberse explicado por parte del Banco los riesgos que entrañaba dicha operación. Lo novedoso del asunto es que el tipo de empresas afectadas se dedican al sector de las energías renovables o agrario.

El Alto Tribunal considera que no se trata de un seguro y que se debería haber explicado los riesgos y características, de forma detallada a los clientes, previo a su contratación. Se condena a Banco Santander y CaixaBank a pagar a las empresas contratantes los importes abonados, junto con sus intereses legales.