El matrimonio ya ganó su caso en primera instancia hace dos años

Los tres magistrados que componen la sección número 16 de la Audiencia Provincial han desestimado un recurso de apelación presentado por Catalunya Banc donde se negaba a reintegrar la cantidad reclamada por esta pareja de pensionistas.

Estos vecinos de Barcelona, de 74 y 70 años, llevaban más de 40 años confiando en el personal de la sucursal bancaria donde tenían sus cuentas. Todo iba bien hasta que se vieron obligados a vender por debajo del precio invertido las participaciones preferentes y la deuda subordinada que contrataron entre 2001 y 2009.  Catalunya Banc les impuso la recompra obligatoria por un valor inferior al nominal y tuvieron que ser cambiados por acciones de nueva emisión no negociables.

En total, los ancianos invirtieron 82.000€ de sus ahorros de toda la vida en productos de alto riesgo financiero, una cifra por la que el banco solo les acabó reembolsando 45.897€. Ahora, estos clientes minoristas podrán recuperar la diferencia que les quedaba por percibir gracias a la defensa que ha ejercido Apredef en su caso.

Catalunya Banc, en un primer momento, se opuso a la sentencia que emitió en septiembre 2015 el Juzgado de Primera Instancia número 32 de Barcelona, donde se obligaba a la banca catalana a indemnizar a los demandantes con los intereses y el pago de las costas procesales. Poco después, en su recurso de apelación, la entidad defendía que “no existía nexo causal entre el daño sufrido por los demandantes y la entidad, ya que la verdadera causa de los daños reclamados era la imprevisible crisis económica”.  Entre otras motivaciones, en el recurso también constaba que los clientes de la sucursal vendieron sus acciones de manera voluntaria, un hecho que no ha acabado resultando determinante para el matrimonio.

Después de este tiempo, la justicia sigue amparando a estos socios de Apredef porque ha visto un déficit en la información que recibieron al contratar estos productos financieros de alto riesgo. En la sentencia, también se hace especial hincapié en la importancia que conlleva facilitar unos estándares altos de información para que los clientes, potenciales o efectivos, puedan dilucidar si finalmente invierten su capital en este tipo de  productos.