El Juzgado de Primera Instancia número 36 de Barcelona ha determinado que la entidad bancaria no informó suficientemente a su cliente acerca de los riesgos que conllevaba este producto bancario.

Barcelona. – 31 de mayo de 2017

Un barcelonés ha ganado una demanda presentada contra Bankia por vicio en el consentimiento de adquisición de participaciones preferentes entre 2009 y 2011. El Juzgado de Primera Instancia número 36 de Barcelona ha determinado que la entidad bancaria no informó suficientemente a su cliente acerca de los riesgos que conllevaba este producto bancario.

Según la sentencia: “El afectado debería haber adquirido plena conciencia de lo que significaba realmente el contrato que firmaba”. En su momento, la falta de conocimientos financieros del demandante hizo que éste confiara plenamente en las recomendaciones del personal de la entidad bancaria. Por otro lado, el hecho de que el afectado invirtiera con anterioridad en acciones y otros productos financieros antes de la adquisición de las participaciones preferentes, no implica que tuviese conocimiento de las características del producto así como tampoco que tuviera la intención de arriesgar el capital invertido.

Al parecer, que los clientes hubieran contratado anteriormente productos similares no conlleva que tuvieran experiencia inversora en productos financieros complejos, así como tampoco que les fuera suministrada la información legalmente exigida.

La misma Comisión Nacional de Valores ha indicado sobre las participaciones preferentes que tienen carácter perpetuo y que su rentabilidad, generalmente de carácter variable, no está garantizada. Se trata de un instrumento complejo y de riesgo elevado que puede generar rentabilidad pero también pérdidas en el capital invertido.