La hipoteca multidivisa, nombre con el que coloquialmente se conoce al préstamo con garantía hipotecaria, a interés variable, en el que la moneda en la que se referencia la entrega de capital y las cuotas periódicas de amortización se realiza en otra divisa, y en el que el índice de referencia sobre el que se aplica el diferencial para determinar el tipo de interés aplicable suele ser distinto al Euribor, es uno de los grandes muros con los que se topa un consumidor cuando intenta traspasar -y sortear- los entresijos contractuales de este producto financiero, con la única finalidad de no trastabillarse con las complejas -y variadas- cláusulas que lo construyen, y así intentar no caer en las fauces de este producto financiero complejo.

Habitualmente, cuando un consumidor, animado por la premisa de referenciar su hipoteca en una divisa de un país en el que los tipos de interés son más bajos que el de los países que tienen como moneda el euro, contrata una hipoteca multidivisa, suele desconocer los verdaderos riesgos del producto que está contratando. Riesgos que, además del de la variación del tipo de interés, se añade el riesgo de la fluctuación de la moneda. El empleo de una divisa distinta al euro no es solo una referencia para fijar el importe de cada cuota de amortización, sino que también fija el importe del capital pendiente de amortizar, de modo que la fluctuación de la divisa supone un recálculo constante del capital prestado. Ello determina que pese a haber ido abonando las cuotas periódicas, puede ocurrir que, pasados varios años, si la divisa se ha apreciado frente al euro, el prestatario no solo tenga que pagar las cuotas de mayor importe en euros, sino que además adeude un capital mayor al que le fue entregado al concertar el préstamo.

Este es el gran caballo de batalla de las hipotecas multidivisa: el más que posible incremento del importe adeudado debido a la variación de las cotizaciones, que puede llegar a ser tan considerable que pone en riesgo la capacidad del deudor para afrontar el pago de su hipoteca.

Desde Apredef, como Asociación que defiende a los afectados por productos financieros de alto riesgo, luchamos constantemente contra entidades bancarias que no informaron debidamente al consumidor sobre los riesgos que suponía contratar una hipoteca multidivisa. Es el caso de un socio de Apredef, vecino del Masnou, que demandó a Banco Popular, solicitando que, en primer lugar, se declarase la nulidad parcial de la escritura de préstamo que contrató en 2007, en cuanto a la opción multidivisa. En segundo lugar, se condenase a la parte demandada a eliminar del contrato dichas cláusulas, además de recalcular las cuotas de amortización del préstamo y a fijar definitivamente en euros el capital, intereses y comisiones por el cambio de moneda. Finalmente, todo ello con condena en costas a la parte contraria.

Dicha demanda, cuyo juicio tuvo lugar el pasado mes de enero en el Juzgado de Primera Instancia nº6 de Mataró, resolvió:

La condena a Banco Popular Español a declarar la nulidad por abusividad de la cláusula de opción multidivisa. A recalcular las cuotas de amortización del préstamo desde el inicio de la relación contractual y a fijar definitivamente en euros el capital pendiente de amortizar. Además, condena también, a la restitución de las cantidades abonadas de más en aplicación de la opción multidivisa, todo ello con condena al pago de las costas procesales causadas.

 

Otro socio satisfecho. Otro caso de éxito de Apredef. Otro motivo para confiar en nosotros.