El Tribunal Supremo da la razón a una empresa; inhabilitando la cláusula suelo, y reembolsando las cantidades cobradas por aplicación de esta.

El pasado 3 de Julio de 2018; el Tribunal Supremo dictó Sentencia mediante la que anulaba la cláusula suelo a una empresa dedicada al sector inmobiliario. De la misma manera, exigía la devolución de las cantidades reembolsadas de más por fijación de la referida cláusula; y al pago de las costas judiciales.

Al ser una empresa la parte demandante, de igual manera que lo es el propio Banco, se les aplica lo que se conoce como: “Control de incorporación de las condiciones generales”. Por disponer ambas partes de la categoría de empresarios. Al tratarse estas de personas jurídicas –empresarios-; tienen la obligación de mantener la buena fe en su intervención, debiendo así subministrar información y total transparencia es sus relaciones de negocios. No son aplicables las leyes de consumidores y usuarios, sino que se aplica la Ley de Condiciones Generales de Contratación y el Código Civil.

Se otorga la categoría de consumidor y usuario, si la parte que presentó la demanda hubiera sido una persona que interviene en el negocio fuera de su ámbito empresarial, por consiguiente, se le aplicarán las leyes de consumidores y usuarios, que son mucho más protectoras. Por lo tanto y en este caso, se lleva a cabo un “doble filtro” a la hora de valorar la abusividad de una cláusula, éstos, son: “el control de incorporación y el control de transparencia”.

Una sentencia novedosa

Lo innovador de esta Sentencia; no es el hecho de que una persona jurídica haya requerido la anulación de la cláusula suelo; y su correspondiente reembolso, sino que los solicitantes eran una empresa. Hasta el momento disponíamos de resoluciones, inclusive del Alto Tribunal, que dictaminaban que esta cláusula suelo en un préstamo hipotecario, adjudicado a una empresa, cumplía con el control de incorporación.

La sentencia citada expresa que “(…) lo relevante es que […] se cuestionó el ingreso de la cláusula al contrato […] y la falta de aprobación válida, porque la entidad prestamista encubrió deliberadamente la existencia de la cláusula suelo (…)”.

En conclusión, no se supera “el control de incorporación de la cláusula suelo” porque el Banco no actuó con trasparencia; por no facilitar información respecto a dicha cláusula.

Por lo cual, si usted o algún conocido cree que puede estar en dicha situación, no dude en contactar con nosotros, para reclamar lo que legalmente le pertenece.