Nuestro Alto Tribunal ha considerado que las dos multas impuestas a Banco Santander por su producto estrella, a saber, los denominados Valores Santander, son correctas y confirma dichas sanciones. Ambas sanciones ascienden a un importe total de 16,9 millones de euros.

El fundamento de tales sanciones, y su posterior confirmación por parte del Tribunal Supremo, se haya en el hecho que Banco Santander calificó dicho producto como “producto amarillo”, es decir, un producto con un riesgo y complejidad media, y por ello, la entidad bancaria debía seguir unas instrucciones concretas para comercializarlo. Dichas instrucciones no fueron cumplidas ni han sido acreditadas por las entidades sancionadoras. En concreto estas instrucciones se basaban en que el producto se debía promocionar a clientes minoristas con patrimonio superior a 200.000€. Si los clientes tenían un patrimonio inferior al referido importe se debían cumplir dos requisitos: i.)  los comerciales debían comprobar que el producto se adaptaba al perfil del cliente; ii.) que el cliente firmara un documento en el cual reconociera haber sido informado de las características y riesgos del producto, habiendo sido analizado todo ello por el cliente.

Esta resolución supone un varapalo para la entidad multada y pone de manifiesto el incumplimiento de las obligaciones que tiene Banco Santander a la hora de comercializar sus productos.