Aunque la venta del Banco Popular por 1€ al Santander ya sea una realidad, aún no está todo perdido. Los accionistas que entraron en las ampliaciones de capital de la entidad, del 2012 y 2016, pueden recuperar sus inversiones por estafa y falseamiento contable.

Para que el afectado elija emprender una reclamación formal, pongamos en situación al accionista:

Después de que el BCE constatara la inviabilidad del Banco Popular y para garantizar la seguridad de sus depositantes, el 100% del Banco Popular ha sido adjudicado al Banco Santander por 1€. Adjudicado porque el FROB y el Fondo Único de Resolución (FUR) llevaron a cabo hace unas semanas una subasta en la que el Santander resultó seleccionada como entidad adjudicataria pagando 1€ en concepto de valor simbólico. Una transacción que se ha materializado sin ayudas públicas. A resultas de la operación, el Santander realizará una ampliación de capital de unos 7.000 millones de euros “que cubrirá el capital y las provisiones requeridas para reforzar el balance”, según el grupo cántabro.

Un año de declive

La muerte del Popular fue una muerte anunciada. La entidad comenzó su declive el 26 de mayo del pasado año, cuando anunció por sorpresa una ampliación de capital de 2.500 millones con la que preveía mejorar su solvencia y rentabilidad para fortalecer su balance. La operación iba acompañada de un plan estratégico con el que quería liberarse, antes de 2018, de 15.000 millones de euros en activos improductivos, su gran talón de aquiles.

Pese a que la gran mayoría de accionistas acudió a la operación, registraron fuertes pérdidas, ya que los títulos de la entidad cerraron 2016 con una depreciación bursátil de casi el 66%.

Entre otras medidas de salvación, el Popular también recurrió a un plan de reestructuración con el que redujo la plantilla en más de 2.000 empleados, cerrando cerca de 300 oficinas.

¿Y ahora qué?

De facto, la crisis y posterior venta del Popular deja sin dinero a 305.000 accionistas, entre otros afectados. Una situación que no es extrapolable a todos los accionistas en su totalidad porque hay matices de por medio. Los clientes del Popular que acudieron precisamente a la ampliación de capital de 2.500 millones de euros hecha hace un año y la que se hizo en el 2012, podrán demandar y recuperar sus inversiones porque la propia entidad ha reconocido que los datos económicos que facilitó en las ampliaciones no eran correctos.

El propio Banco Popular remitió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) un comunicado en el que se admitían errores contables por un valor de 600 millones de euros en las cuentas de 2016. De esta manera, sería fácilmente demostrable que la entidad no ofreció a los últimos inversores toda la información necesaria acerca de su delicada situación.

Desde APREDEF animamos a todos aquellos accionistas que se hayan visto afectados por los hechos descritos a que inicien una reclamación para recuperar sus inversiones.