La juez considera que la entidad financiera falseó su situación económica para convencer a pequeños consumidores sobre la rentabilidad de adquirir sus acciones.

Van sucediéndose las sentencias favorables por la compra de acciones de Banco Popular. El Juzgado de Primera Instancia número 7 de Arenys de Mar estima íntegramente la demanda formulada por una socia de Apredef, declarando la nulidad de la suscripción de compra de acciones, condenando a Banco Popular a devolver la cantidad de 18.313,75 euros, más los intereses legales devengados, y todo ello con imposición de costas.

Una vez más, la cuestión fundamental recaía en esclarecer si la información facilitada por el banco se ajustaba a la realidad. Y es que, la entidad presentaba a sus clientes una imagen de solvencia y fortaleza económica muy alejada de los números reales con los que contaba. Una información que, además, era clave para generar confianza y que producía una idea errónea de la rentabilidad de la inversión.

La verdad era que, al contrario de lo que el banco anunciaba, sus clientes estaban adquiriendo acciones de una sociedad con pérdidas multimillonarias. Hecho que ha resultado clave en la resolución del juicio.

Esta sentencia favorable proporciona a los pequeños inversores que lo han perdido todo, el respaldo suficiente y el empuje necesario para iniciar las reclamaciones judiciales necesarias para recuperar su dinero.